Mantener la higiene en nuestra vida es algo primordial, con aún más insistencia cuando hay pequeños en el ambiente y desconocemos cómo pueden perjudicar su salud, así como también falta información sobre las superficies donde pueden habitar.

Los gérmenes son causa frecuente de infecciones y muchísimas enfermedades, por lo que la prevención juega un papel importante, por ejemplo, el lavado de manos y la desinfección constante de todos los lugares que frecuentamos, donde pueden estar hasta virus de difícil detección pero que deterioran el organismo de cualquier persona.

¿Qué es un germen?

Los gérmenes son virus, hongos, protozoos y bacterias que pueden estar en cualquier espacio e incluso en el aire, teniendo como consecuencia problemas graves en la salud, sin importar la edad o condición de cada persona. No hay una forma infalible de combatirlos, pero si de erradicar parcialmente el problema: Mediante la desinfección de sitios y lavando nuestras manos de forma seguida. Existen 4 tipos de gérmenes:

  • Los primeros se llaman bacteria, son unos organismos unicelulares que absorben nutrientes de todo su entorno. Ellos tienen efectos positivos en algunos casos, incluso forman parte de medicinas o vacunas pero en otras situaciones desencadenan infecciones.
  • Existen los virus, que son organismos que deben estar dentro de organismos para mantener todas sus células vivas, cumpliendo funciones como la reproducción o crecimiento.
  • Un hongo es un organismo multicelular, este permanece en ambientes húmedos y tiene la capacidad de alimentarse de otros animales o plantas.
  • Finalmente están los protozoos, parecidos a la bacteria por ser unicelular, generan enfermedades en el ser humano y se suelen alojar en forma de quistes.

¿Dónde se encuentran los gérmenes?

Por increíble que suene, los gérmenes se encuentran en casi todo lo que tocamos, desde el celular hasta la cocina, por lo que únicamente prevenimos enfermedades al aumentar la limpieza de manos y de superficies.

Son organismos realmente microscópicos, que no sabemos que están por todos lados, pero su método de transporte somos nosotros, las personas. Ellos están en un lugar, luego cuando lo tocamos se adhieren a la piel y finalmente se desprenden al llegar a otro espacio, así es como pasan de un huésped a otro durante su vida.

Están en esponjas, paredes, escobas… Absolutamente todo, pero no por ello debes permanecer en estado de alarma y más bien ocupar tu energía en tener limpiadores o alcohol siempre a la mano.