Debes saber que no es un esfuerzo mantener el hogar limpio, aunque tengas una gran cantidad de mascotas en él, sin importar tampoco si son gatos o perros. Si quieres mantenerlo hay ciertos consejos que te podrían funcionar, para no tener pelos en cada esquina del lugar.

¿Cómo quitar el pelo de gatos y perros?

  • Hay que empezar por lo básico, dedicar unos minutos a barrer y aspirar hasta en las esquinas, en estos lugares se acumula esta suciedad. Hay que hacerlo al menos dos veces al día, para que todo se vea realmente pulcro.
  • Otra técnica que se implementa con frecuencia es utilizar paños de una tela llamada microfibra, ya que va adhiriendo todo lo que está en las superficies. Eso sí, lávalo sin suavizante porque lo podría dañar, solo agua y jabón para poder usarlo mucho más tiempo.
  • Aunque no lo creas, en cada centímetro hay bacterias y virus que no vemos, pero que están allí. Así que también es importante el uso de bactericidas neutros o que tengan como base el alcohol, así no solo mantienes todo limpio sino el olor será sumamente agradable.
  • En el caso de tu amigo peludo, si es un gato debes cepillarlo con frecuencia, existen hasta guantes especiales para quitarle el exceso de pelo antes de que lo suelte por todo el hogar. En caso de tu perro, hay diversos diseños de cepillos, cada uno para un tipo de pelo, esto realmente puede ser una salvación.

  • Si no quieres gastar mucho dinero, la cinta adhesiva será tu salvación. Puedes sacar trozos pequeños y pasarlos encima de los muebles o floreros, qué es donde más cuesta quitar los pequeños pelitos, hasta que no lo utilices es imposible saber lo eficaz que será.
  • Los rodillos adhesivos que se venden en ferreterías puede también tomarse como una opción, aunque tengas que cambiarlo cada vez que lo uses. Al ya estar lleno de pelos, pierde casi por completo su eficacia, pero de resto quitará la mayor parte, lo que está más superficial.
  • El pelaje de tus perros o gatos es lo que los hace atractivos, pero es bastante difícil quitarlo en espacios como alfombra. Un intento muy válido es con una toalla húmeda, pasarla muy suave para tratar de que los pelitos se vayan pegando, sólo hay que tener un poco de paciencia hasta que de resultados.