Sabemos que las manchas de sangre pueden llegar a ser un quebradero de cabeza debido a su dificultad para ser eliminadas, además, una vez que se secan se hace prácticamente imposible quitar todos los restos.

En el post de hoy te vamos a enseñar todo lo que necesitas para que puedas limpiar las manchas de sangre de la ropa, sabanas o incluso un colchón.

¡Vamos a ello!

Cómo quitar las manchas de sangre de las telas

Lo que mejor funciona a la hora de quitar las manchas de sangre de la ropa o tela, es el agua oxigenada. Se debe a que elimina los microorganismos de la sangre por oxidación, y, además, blanquea la ropa. Por lo que es una solución segura.

  1. Aplica agua oxigenada sobre la mancha.
  2. Deja actuar al agua oxigenada un par de minutos. Vierte agua oxigenada sobre la mancha y déjalo 2 minutos aproximadamente. (Si la tela que quieres limpiar es delicada, diluye un 50/50 con agua)
  3. Remoja la prenda con agua fría, y enjuágala suavemente, ya que, si lo haces muy fuerte, es posible que la mancha se extienda más.
  4. Usa jabón neutro sobre la mancha, frótalo suavemente para que penetre bien en las fibras de la tela, y lávalo como lo hagas de manera habitual.

Quitar las manchas de sangre del colchón

Sabemos que un colchón no es tan fácil de limpiar como limpiar una prenda de ropa o una tela, y puesto que su dificultad es mayor, os dejamos nuestra mejor recomendación para solucionar este problema.

Utilizar agua con sal, ha sido desde hace mucho tiempo uno de los mejores remedios para eliminar las manchas de sangre en superficies difíciles de manejar.

Para ello debemos mezclar el agua con la sal y hacer una pasta. Posteriormente, debemos aplicarla sobre la mancha y dejar que actúe unos minutos. A continuación, usaremos un cepillo de dientes para frotar encima de la mancha hasta que se quite por completo. Una vez que acabes te recomendamos que seques el agua con un secador para evitar el deterioro del colchón por la humedad.

Esperamos que estos métodos para limpiar manchas de sangre te sirvan para dejar todo como nuevo. Te recomendamos que tengas paciencia y lo hagas todo con delicadeza ya que la sangre tiende a penetrar de una manera profunda en el tejido, por lo que, si la primera vez que lo haces no queda perfecto, inténtalo de nuevo con el mismo método.

¡Todo esfuerzo tiene su recompensa!