Los objetos de plata siempre forman parte de cualquier hogar de estilo clásico. Son un símbolo de elegancia y clase que siempre se revaloriza, pero no se salva de la suciedad y del polvo.

Para limpiar la plata, no se trata de pasarle solo un trapo y ya. El primer paso es ser metódico y cuidadoso para evitar los feos rayazos en las piezas de plata. Los limpiadores especiales para plata pueden costar un ojo de la cara, pero no es necesario que recurras a ellos. Solo necesitas unos pocos ingredientes caseros y manos a la obra.

Pasos para limpiar la plata con ingredientes caseros

            ¿Nunca te habías preguntado cómo limpiar la plata solo con ingredientes económicos que puedes encontrar fácilmente en tu casa? Pues es muy sencillo, solo tienes que seguir estos pasos:

  1. Vinagre y bicarbonato: Mezcla una cucharada sopera de bicarbonato con medio vaso de agua hasta formar una pasta. Agrega un chorrito de vinagre blanco, mezcla e impregna tus objetos de plata con esta mezcla. Déjalos reposar 5 minutos y frótalos con un cepillo de dientes viejo. Retira la mezcla de las piezas con un paño de microfibra húmedo y sécalas con un paño seco.
  2. Limón y sal: Nada mejor que el versátil limón para limpiar tus objetos de plata. Cubre la mitad de uno con sal y frota las piezas. Hazlo constantemente para exfoliar las piezas e ir eliminando las manchas negras. Por último, enjuaga las piezas con un paño mojado de microfibra.
  3. Papel de aluminio y sal: Esta opción es ideal para los objetos pequeños de plata. Cubre un bol mediano con papel de aluminio y viértele agua hirviendo a punto de ebullición. Añade una cucharada sopera de sal y coloca dentro los objetos de plata. Déjalos durante 10 minutos, frótalos y sécalos con un paño suave.
  4. Pasta de dientes: Lava previamente los objetos de plata con agua y jabón y luego frótalos con suficiente pasta de dientes común. Púlelos durante 5 minutos y enjuaga nuevamente. Sécalos con un paño limpio.
  5. Lavavajillas con sal y lavavajillas: Mezcla una taza de agua caliente, un puñado grande de sal gorda y un chorro suficiente de lavavajillas líquido. Remuévelo de manera que todo se mezcle muy bien y la sal se disuelva. Sumerge los objetos de plata en la mezcla y déjalos 15 minutos. Enjuágalos y sécalos bien con un paño.