Las alfombras que tenemos en nuestro hogar aportan una decoración inigualable, pero realmente sufren mucho al estar en contacto con el suelo y los muebles. Por ello os vamos a explicar varios trucos que te servirán para que tu alfombra quede como nueva.

Consejos para recuperar el color deteriorado:

1.- Mezcla sal gorda con abundante agua hasta formar una pasta, espárcela por la alfombra con un cepillo y para quitar los restos es aconsejable usar una aspiradora.

2.- Con un paño impregnado de vinagre (mejor caliente) frotar sobre la alfombra y finalmente aspirar.

3.- En el caso de que la alfombra sea oscura, esparcir granos de café húmedos y luego se retiran.

Uno de los casos también muy frecuentes es el mal olor, para ello esparcir bicarbonato, dejar actuar y retirar con la aspiradora. Finalmente armoniza con olores de lavanda, vainilla, geranio… Es también muy importante ventilar cada cierto tiempo. Otro aspecto que las debilita son los rasguños con los muebles para ello deja un hielo en la zona y deja que se derrita, así se conseguirá que la hendidura desaparezca.

Consejos para limpiar las manchas dependiendo de la tela:

1.- Alfombras de lana: sacúdela y posteriormente pasar la aspiradora, así como limpiar con agua y jabón neutro de una manera rápida.

2.- Alfombras de algodón: para una limpieza rápida pasa el aspirador por ambas caras del centro a las puntas y al revés. En el caso de que sea algo más grande es aconsejable vinagre blanco y agua tibia.

3.- Alfombras de fibras sintéticas: aspirar a menudo y limpiar con espuma seca.

4.- Alfombras de fibras naturales: con un paño húmedo de agua de sal y dejar secar en una zona sin sol.

5.- Alfombras ecológicos: son aquellas que son higiénicas y anti bacterias. Aspirar, pero no sacudir y limpiar con agua y jabón neutro.

Con la llegada del calor y el comienzo de la temporada del verano, es recomendable guardarlas enrolladas en papel de periódico debido a que de esa manera absorbe la humedad y previene que aparezcan ácaros. Posteriormente colocar horizontal y proteger con una manta de tela.

Terminados cada uno de estos consejos, ya puedes dejar que tus alfombras queden implacables para después del verano y sin ninguna mancha a la vista.